Transición energética

¿Qué dificultades tienen los CPD —centros de datos— para instalarse en España?

España se ha convertido en uno de los destinos más atractivos de Europa para los centros de datos en España, pero la propuesta de Real Decreto que los va a regular presenta requisitos que obstaculizan y condicionan los proyectos.

En este artículo repasamos por qué España atrae tantos data centers en España, cuáles son las principales dificultades para su instalación y qué propone el nuevo proyecto de Real Decreto.

Por qué España se ha convertido en un destino para los centros de datos

El auge de la inteligencia artificial, la computación en la nube y la digitalización ha disparado la demanda de infraestructura digital. España reúne condiciones que la sitúan en una posición privilegiada dentro de este mercado en expansión.

Factores de atracción

Varios elementos explican el interés por instalar un centro de datos en nuestro país:

  • Una gran disponibilidad de energías renovables (solar y eólica) que ofrece energía competitiva a precios estables.
  • Una buena conectividad internacional, con numerosos cables submarinos que conectan Europa con América, África y Asia.
  • Disponibilidad de suelo.

Todo ello convierte a España en un polo de inversión, con potencial para generar empleo y atraer servicios tecnológicos de alto valor.

El acceso a la red eléctrica, el primer gran cuello de botella

Si hay un obstáculo que destaca sobre los demás es el acceso y conexión a la red eléctrica. Un centro de datos necesita un suministro eléctrico muy elevado, estable y disponible desde el primer día, y ahí es donde chocan la ambición de los proyectos y la realidad de la red. Puedes profundizar en por qué la capacidad de acceso a la red eléctrica se ha convertido en el gran cuello de botella de la electrificación.

Qué propone el proyecto de Real Decreto para los centros de datos

El Gobierno ha sometido a información pública un proyecto de Real Decreto que regula los requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental y de resiliencia y soberanía digital aplicables a los centros de datos. Todavía no está aprobado, se encuentra en tramitación. Puedes consultar el proyecto de Real Decreto (RD) y su memoria en la página oficial del MITECO.

Este Real Decreto establece unos requisitos de adicionalidad (lo que significa que el 80% consumo anual debe proceder de nueva generación) y de correlación horaria (80% del consumo horario debe estar cubierto con generación renovable), además de penalizaciones en caso de incumplimiento (incremento de peajes y cargos e incluso perdida del acceso a la red eléctrica). A continuación, vemos en qué implica cada requisito.

Adicionalidad renovable: qué significa

La adicionalidad renovable implica que cada nuevo megavatio de consumo de un centro de datos debe corresponderse con nueva generación renovable instalada específicamente para ese fin, mediante autoconsumo o PPA renovable. El principal problema es que el proyecto de RD no tiene en cuenta las renovables ya existentes. Actualmente hay un exceso de renovables instaladas en relación con la demanda lo cual está provocando vertidos. De hecho, el 25% de las horas registra precios cero o casi nulos. Ante esta situación invertir más en renovables no resulta eficiente.

Correlación horaria: ¿qué implica?

La correlación horaria es otro de los requisitos más polémicos del RD. No basta con que el consumo anual sea mayoritariamente renovable: el borrador exige que, en cada hora de funcionamiento, el 80% de la electricidad consumida sea renovable generada en esa misma hora. Garantizar ese emparejamiento hora a hora, también cuando no hay sol ni viento, es técnicamente muy exigente y supone sobredimensionar la inversión en renovables.

Resiliencia y soberanía digital

Más allá de la energía, el borrador introduce requisitos de resiliencia y soberanía digital: que la entidad operadora esté establecida en la UE, que los datos y registros permanezcan en territorio comunitario y que se controlen de forma efectiva los accesos de autoridades de terceros países. Es un enfoque que vincula la infraestructura digital con la seguridad y la autonomía estratégica europea.

¿Por qué algunos requisitos del RD limitan el desarrollo de los CPDs?

Las asociaciones del sector han advertido de que algunos de estos requisitos, en especial la correlación horaria y la obligación de nuevas renovables, pueden ser muy difíciles de cumplir en la práctica y frenar la inversión.

Viabilidad técnica de cubrir el consumo hora a hora

Cubrir con renovables cada hora de operación de un centro de datos que funciona de forma continua exige combinar generación, almacenamiento energético y contratos muy sofisticados. En las horas sin sol ni viento, esa cobertura es técnicamente compleja y cara, lo que hace dudar al sector de su viabilidad.

El informe de FEDEA “Una nota sobre las implicaciones del Proyecto de Real Decreto sobre centros de datos” pone de manifiesto que cumplir la correlación horaria obligaría a contratar una combinación muy sobredimensionada de renovables y almacenamiento. Concluye que sería necesario instalar aproximadamente:

  • 6,3 veces la potencia del CPD en fotovoltaica.
  • 1,5 veces la potencia del CPD en eólica.
  • 2,9 veces la potencia del CPD en baterías.

Por ello, la obligación de  que el 80% del consumo eléctrico esté respaldado por renovables en esa misma hora es extraordinariamente difícil de cumplir porque la producción renovable es variable y no coincide con el perfil plano de demanda de los CPDs. De hecho, en 2025 el sistema español sólo alcanzó un mix superior al 80% renovable en el 0,4% de las horas del año.

Acceso a nueva generación y contratos PPA

La adicionalidad renovable obliga a asegurar nueva capacidad renovable mediante PPA renovable o autoconsumo, en un marco en el que los vertidos son muy elevados (por ejemplo este verano se han desperdiciado en España cerca de 3.500 GWh entre junio y agosto fundamentalmente de energía fotovoltaica). Este exceso de generación renovable produce precios cero o cercanos a cero en un 25% de las horas y así no resulta razonable exigir nuevas inversiones cuando lo primero que hay que hacer es reducir los vertidos.

Sobrecostes y competencia entre países

Requisitos más estrictos que los de otros países reducen el atractivo de España como destino de inversión. El sector advierte de que, si las exigencias son desproporcionadas, parte de los proyectos podrían desviarse a otros mercados europeos con normativa de centros de datos más flexible.

Los centros de datos pueden convertirse en un vector esencial de demanda eléctrica e inversión digital en España. Según un informe de la consultora EY, el país podría aumentar la potencia computacional instalada, de 439 MW a unos 2.500 MW en 2030, con una inversión y empleo asociados muy significativos. Sin embargo, los requisitos de adicionalidad y correlación horaria recogidos en el Proyecto de Real Decreto producen un sobredimensionamiento muy elevado en la inversión de renovables: 26,8 GW de solar, 8,8 GW de eólica y 14,2 GW de baterías, es decir, 14,2 veces la potencia de la demanda.

Al dimensionarse para cubrir los meses más desfavorables, esta capacidad genera del entorno de 20.000 GWh de excedentes anuales y eleva los vertidos del sistema al menos un 16%. Como consecuencia, el coste de suministro de los centros de datos, podría encarecer la factura de la luz hasta en 642 millones de euros en 2030

Proyectos con permisos concedidos pero todavía sin conexión

Existe preocupación por los proyectos que ya han obtenido permisos de acceso pero aún no están conectados ni en operación. Aplicarles nuevos requisitos genera incertidumbre sobre su viabilidad y sobre las garantías ya depositadas, lo que afecta a la seguridad jurídica del conjunto.

Qué posición mantienen las principales asociaciones

Las asociaciones del sector tecnológico y renovable  piden flexibilizar los requisitos más exigentes —especialmente la correlación horaria— y reforzar la seguridad jurídica, para no frenar proyectos viables ni perder competitividad frente a otros países. El punto de encuentro está en cómo ordenar el crecimiento sin ahuyentar la inversión.

Qué condiciones permitirían un despliegue sostenible y competitivo

Más allá del debate sobre el Real Decreto, existe un cierto consenso sobre las palancas que permitirían a España desplegar centros de datos en España de forma sostenible y competitiva.

Planificación e inversión anticipada en redes

La clave de partida es reforzar y planificar la red eléctrica con antelación, para que la capacidad de acceso a la red no sea un freno. Las redes actúan como las redes eléctricas como habilitadoras de nuevo tejido industrial y de crecimiento económico, por lo que invertir en ellas es condición necesaria para atraer esta infraestructura digital.

Filtrar proyectos maduros sin bloquear inversión viable

Dado que la cartera de proyectos supera la capacidad disponible, es necesario priorizar los data centers maduros y con planes de ejecución realistas, liberando capacidad de los proyectos meramente especulativos, pero sin bloquear la inversión viable.

Flexibilidad, almacenamiento y señales de localización

Fomentar la flexibilidad de la demanda y el almacenamiento energético permitiría que los centros de datos adapten parte de su consumo a la disponibilidad renovable. Además, dar señales de localización —incentivar su instalación donde hay capacidad de red y recurso renovable— ayudaría a repartir mejor la demanda por el territorio.

Una senda renovable verificable y técnicamente realizable

La exigencia renovable debería ser ambiciosa pero técnicamente realizable y verificable, con una senda progresiva que acompañe la evolución del mix y del almacenamiento. Ese enfoque encaja con los objetivos de la política energética española para los próximos años.

Coordinación administrativa y seguridad jurídica

Simplificar y coordinar la tramitación entre administraciones, con plazos claros y estables, reforzaría la seguridad jurídica y reduciría la incertidumbre que hoy afecta a muchos proyectos.

Conclusión: el reto es ordenar el crecimiento sin perder la oportunidad

Los centros de datos en España representan una gran oportunidad de inversión, empleo y liderazgo en infraestructura digital, impulsada por la inteligencia artificial. Pero su instalación tropieza con límites reales: el acceso y conexión a la red eléctrica y una normativa de centros de datos con requisitos que desincentivan o incluso inviabilizan su inversión. Por ello convendría revisar el Proyecto de Real Decreto suavizando sus exigencias, en línea con las normas europeas y en beneficio de la economía española y del consumidor eléctrico y digital.  Las obligaciones de adicionalidad y correlación horaria solo deberían plantearse cuando la penetración de los centros de datos alcance niveles que las justifiquen.

El reto no es elegir entre crecer o proteger el sistema, sino ordenar el crecimiento: planificar las redes, exigir una senda renovable realizable y garantizar seguridad jurídica, para aprovechar la oportunidad sin comprometer la sostenibilidad ni la seguridad del suministro.

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