Eficiencia económica, Energías Renovables

Qué son los bonos verdes: Guía sobre financiación sostenible

La financiación sostenible se ha convertido en una herramienta indispensable para movilizar los ingentes capitales necesarios para combatir el cambio climático. En este contexto, los bonos verdes (o green bonds) emergen como el instrumento de deuda líder para canalizar fondos hacia un desarrollo más respetuoso con el medio ambiente. Este artículo explora qué son, cómo funcionan, su mercado y los riesgos asociados, como el greenwashing.

¿Qué es un bono verde y en qué se diferencia de otros instrumentos?

Un bono verde es un instrumento de deuda (un bono) que una entidad pública o privada emite con el compromiso específico de utilizar los fondos obtenidos (conocidos como Use of Proceeds) exclusivamente para financiar proyectos nuevos o existentes que tengan un impacto ambiental positivo.

A diferencia de un bono tradicional, donde el emisor puede usar los fondos para fines corporativos generales, el bono verde ata los fondos obtenidos a fines específicos dentro de los objetivos medioambientales de la UE. También se diferencia de otros instrumentos de financiación sostenible, como los Bonos Ligados a la Sostenibilidad (SLB), que vinculan las características financieras (ej. cupón) al cumplimiento de objetivos de sostenibilidad (KPIs) a nivel corporativo, sin necesidad de asignar los fondos a proyectos verdes concretos.

Marco normativo y estándares de los bonos verdes: de ICMA a la UE

Para asegurar la credibilidad del mercado, se han desarrollado estándares voluntarios. Los más aceptados globalmente son los Green Bond Principles (Green Bond Principles – GBP) publicados por la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA).

Estos principios establecen cuatro pilares fundamentales:

  1. Uso de los fondos.
  2. El proceso de evaluación y selección de proyectos.
  3. La gestión de los fondos.
  4. El reporte (reporting).

A nivel regulatorio, la Unión Europea ha dado un paso más allá con la creación del Estándar Europeo de Bonos Verdes (EUGBS o EU Green Bond Standard), un estándar oficial y más estricto alineado con la Taxonomía UE, que busca ser el gold standard en el mercado. Tanto el estándar, como la Taxonomía EU tienen sus correspondientes desarrollos reglamentarios en la UE.

Sectores y proyectos elegibles más habituales en energía

Los fondos de un bono verde deben destinarse a categorías claramente definidas. Aunque varían según el emisor y el estándar, los proyectos verdes más comunes en el sector energético incluyen:

  • Generación renovable: Financiación de parques eólicos, plantas solares (fotovoltaicas y termosolares) o proyectos hidráulicos. Ver más sobre energías renovables.
  • Redes eléctricas y smart grids: Modernización de la infraestructura de transporte y distribución para facilitar la integración de renovables y mejorar la eficiencia.
  • Eficiencia energética: Proyectos para reducir el consumo en la industria o en la edificación, un pilar de la eficiencia energetica.
  • Transporte limpio y electrificación: Inversiones en infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos, transporte público no contaminante o desarrollo de hidrógeno verde.
  • Almacenamiento energético y flexibilidad: Desarrollo de baterías y otros sistemas para gestionar la intermitencia de las renovables.
  • Agua, residuos y economía circular: Proyectos de gestión hídrica sostenible, tratamiento de residuos o bioeconomía.

Cómo se emite un bono verde

El proceso para una emisión de bonos verdes es más exigente que el de un bono convencional y sigue varios pasos clave:

  1. Marco/Framework: El emisor define su estrategia, los criterios de elegibilidad de los proyectos (alineados con ICMA o la Taxonomía UE) y el proceso de evaluación y selección.
  2. Verificación externa (SPO): Una entidad independiente (el verificador) revisa el Framework y emite una opinión (Second Party Opinion – SPO) sobre su robustez y su alineamiento con los Green Bond Principles.
  3. Estructura financiera y folleto: Se definen los términos financieros (cupón, vencimiento) y se incluye la información específica del bono verde en el folleto de emisión para los mercados de capitales.
  4. Gestión y seguimiento de Use of Proceeds: El emisor debe implementar un sistema (a menudo cuentas segregadas o un seguimiento interno) para asegurar la trazabilidad de los fondos desde la emisión hasta su asignación final a los proyectos verdes seleccionados.
  5. Reporting de asignación e impacto: El emisor se compromete a publicar informes periódicos (generalmente anuales) detallando cuántos fondos se han asignado y, crucialmente, el impacto ambiental logrado (ej. MWh renovables generados, tCO2e evitadas).
  6. Comunicación con inversores: Se mantiene una transparencia activa sobre el uso de los fondos y los impactos, fortaleciendo la gobernanza de la emisión.

Cómo invertir en bonos verdes: canales, riesgos y métricas

Los inversores pueden acceder a los bonos verdes de varias formas:

  • Primario vs secundario; acceso minorista/profesional: Los inversores institucionales suelen acudir a la primera emisión (primario), mientras que los inversores minoristas suelen acceder a través del mercado secundario (comprando el bono una vez ya emitido) o, más comúnmente, a través de fondos de inversión especializados en renta fija sostenible.
  • Riesgo/rentabilidad y el debate del “greenium”: Financieramente, un bono verde tiene el mismo riesgo de crédito que un bono convencional del mismo emisor. Existe un debate sobre el «greenium», un fenómeno por el cual los inversores aceptan una rentabilidad ligeramente inferior (un precio más alto) a cambio del atributo «verde», debido a la alta demanda.
  • Liquidez, duración y sensibilidad a tipos: Al igual que cualquier bono, su precio es sensible a los movimientos de los tipos de interés (a mayor plazo, mayor sensibilidad) y su liquidez puede variar.
  • Cómo leer un informe de impacto: El inversor debe analizar el reporting del emisor para entender el impacto real, fijándose en métricas clave como la intensidad de carbono evitada, los MWh de energía renovable generados o las toneladas de CO2 equivalentes tCO2e evitadas.

Mercado y cifras

El mercado de bonos verdes ha experimentado un crecimiento exponencial. Desde la primera emisión del Banco Mundial en 2008, el volumen global ha superado el billón (europeo) de dólares en emisiones acumuladas.

Tendencias globales y UE/España: emisiones por sector, emisores públicos vs corporativos.

A nivel global, Europa lidera las emisiones de financiación sostenible. Los emisores son variados:

  • Emisores públicos: Gobiernos y entidades supranacionales son actores clave. En España, el Tesoro Público ha realizado importantes emisiones de bonos verdes soberanos, destinando miles de millones de euros a financiar la transición energética del país.
  • Emisores corporativos: Empresas, especialmente del sector energético (utilities), financiero e industrial, utilizan los bonos verdes para financiar sus planes de descarbonización.

Riesgos, límites y críticas: cómo evitar el greenwashing

El principal riesgo no vinculado a la calidad crediticia del emisor, y asociado a los bonos verdes es el greenwashing o ecopostureo: el riesgo de que los fondos no generen el impacto ambiental prometido o que financien proyectos de dudosa calidad. Ello puede repercutir en la calificación de sostenibilidad de los inversores.

  • Áreas de riesgo: Estas incluyen criterios de elegibilidad demasiado laxos (ej. financiar gas natural como «transición»), destinar fondos a gastos operativos (OPEX) «grises» en lugar de inversiones (CAPEX) claramente verdes, o publicar informes de impacto insuficientes o no verificados.
  • Checklist anti-greenwashing: Los inversores deben exigir un Framework robusto, un SPO de un verificador reputado, un reporting de impacto transparente y auditable, y alineamiento con estándares estrictos como la Taxonomía UE.
  • Coherencia estratégica: Es fundamental analizar si la emisión de bonos verdes es coherente con la estrategia de sostenibilidad global del emisor. De nada sirve financiar un parque eólico si el resto del negocio de la compañía sigue expandiendo el uso de combustibles fósiles.

Preguntas frecuentes sobre los bonos verdes

¿Qué es exactamente un bono verde?

Es un instrumento de deuda emitido para financiar proyectos que generan beneficios claros para el medio ambiente. Su característica diferencial es el uso específico de los fondos (Use of Proceeds).

¿Quién puede emitir bonos verdes y con qué requisitos?

Cualquier entidad (gobiernos, bancos, empresas) puede emitirlos. El requisito principal es publicar un Framework (Marco de Financiación Verde) que detalle el uso de los fondos, el proceso de evaluación y selección de proyectos, la gestión de los fondos y el compromiso de reporting, generalmente verificado por una segunda opinión (SPO).

¿Qué diferencia hay entre bonos verdes y SLB?

Los Bonos Verdes (Green Bonds) son Use of Proceeds: los fondos están atados a proyectos verdes concretos. Los Bonos Ligados a la Sostenibilidad (SLB) están ligados a objetivos: las características financieras del bono (ej. el cupón) cambian si el emisor cumple o no ciertos KPIs de sostenibilidad corporativos (ej. reducir sus emisiones globales), pero los fondos no tienen un uso específico.

¿Cómo se verifica que los fondos se destinan a proyectos verdes?

A través de dos mecanismos: 1) La verificación externa inicial (SPO) que valida el marco de la emisión, y 2) El reporting anual de asignación, donde el emisor detalla qué proyectos se han financiado. A menudo, este reporting también es auditado o verificado por un tercero.

¿Qué papel tiene la Taxonomía UE y el EUGBS?

La Taxonomía UE es un sistema de clasificación que define qué actividades económicas pueden considerarse «verdes». El Estándar Europeo de Bonos Verdes (EUGBS) es una regulación que utiliza la Taxonomía como base para definir los proyectos verdes elegibles, buscando crear un estándar oficial y de máxima calidad en el mercado.

¿Cómo invierte un particular/profesional en bonos verdes?

Un profesional (inversor institucional) suele acudir al mercado primario (la emisión). Un particular lo tiene más fácil a través de fondos de inversión de renta fija sostenible o fondos de bonos verdes, que compran estos activos en los mercados de capitales.

¿Qué riesgos existen (greenwashing, liquidez, tipos)?

Existen riesgos financieros (los mismos que cualquier bono: riesgo de crédito del emisor, riesgo de tipos de interés, liquidez) y riesgos de sostenibilidad (principalmente el greenwashing, es decir, que el impacto ambiental no sea real o sea exagerado).

¿Cómo se mide el impacto ambiental de un bono verde?

A través de los informes de impacto que publica el emisor. Las métricas varían según el proyecto: tCO2e (toneladas de CO2 evitadas), MWh de energía renovable generada, número de vehículos eléctricos financiados, metros cúbicos de agua tratada, etc.

 

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