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Periódico el Español
Julio Lumbreras

Julio Lumbreras, profesor titular de la Escuela de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid, ha publicado el artículo “¿Qué puede hacer España contra el cambio climático?”, en el que realiza un repaso de la evolución sectorial de las emisiones en España en los últimos 15 años. Tras este análisis, el autor emite una serie de recomendaciones para que estos sectores puedan seguir avanzando en la lucha contra el cambio climático y en la mitigación de sus efectos.

El año 2015 puede suponer un punto de inflexión tanto por el reciente acuerdo de París como por la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible por parte de las Naciones Unidas.

En el caso de España, el país ha aumentado sus emisiones de gases de efecto invernadero en el periodo 1990-2013 en un 10,9%. Y aunque es verdad que se partía de unos niveles inferiores a los de otros países, en los últimos años se ha conseguido revertir la tendencia de crecimiento de emisiones (en 2007 se emitió un 52,1% más que en 1990) gracias a un cambio de modelo obligado y a la caída de actividad en algunos sectores como consecuencia de la crisis.

Ahora bien, la evolución de estas emisiones a nivel sectorial ha mostrado realidades muy diferentes. Por un lado, la industria energética ha conseguido reducir sus emisiones en un 7% entre 1990 y 2013, mientras el transporte las ha aumentado en un 34% convirtiéndose en el mayor emisor de 2013, con un 28% del total en España.

En lo que respecta a otros sectores menos emisores, se observan situaciones similares: el industrial ha reducido las emisiones un 8%, mientras que las asociadas a los sistemas de calefacción y a la gestión de residuos han subido un 66% y un 78% respectivamente. Por otra parte, la agricultura y ganadería han permanecido prácticamente constantes.

Todos estos sectores suponen el 90% de las emisiones de España, y para que continúe avanzando hacia una economía baja en carbono es necesario que la industria prosiga con sus medidas de reducción de emisiones y que aquellos como el transporte, cambien drásticamente de tendencia.

Entre las distintas medidas, pueden destacarse:

  • En el sector energético e industrial es necesario favorecer la implementación de energías renovables, la cogeneración industrial y la eficiencia energética
  • En el sector de la edificación es preciso tomar medidas de ahorro energético mediante cambios de aislamiento y envolvente, gestión de la demanda para consumo energético responsable,  incrementar la electrificación y el uso de la energía solar térmica como apoyo a la calefacción.
  • En la gestión de residuos habría que reducir la generación de residuos domésticos, fomentando la reducción de envases y apostando por la reutilización y el reciclaje.

En cuanto al transporte, es necesario definir sistemas logísticos inteligentes e intermodales para el traslado de mercancías. En el de pasajeros y, en particular el de turismos, la solución ideal pasaría por un incremento masivo en la penetración del vehículo eléctrico dadas sus ventajas económicas y ambientales; sin embargo, el precio del petróleo desincentiva esta transición. Por ello, es preciso valorar la implantación de medidas  como la fijación de estrictos límites de emisión a los fabricantes junto a un sistema que desincentiven el uso del vehículo privado, como la determinación de mayores impuestos asociados al consumo de carburantes que recojan todas las externalidades en el precio, el aumento de la cuota de energía renovable en el sector o la contribución económica para que ese aumento de renovables lo consigan otros. No es lógico que la electricidad asuma el grueso de los objetivos de renovables en España y tenga que pagarlo con un aumento de sus costes, mientras los combustibles fósiles bajan de precio.

Si bien los gobiernos y los legisladores tendrán un rol clave en esta transición energética hacia un modelo de bajas emisiones, la responsabilidad fundamental para lograrlo recae en el ciudadano, que mediante un cambio en su estilo de vida podrá facilitar e impulsar la implantación de las medidas necesarias.

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