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6.3. Análisis del beneficio del sector eléctrico

¿Las empresas eléctricas españolas tienen beneficios supra-normales? A menudo se informa en los medios de comunicación que las empresas eléctricas que operan en España presentan beneficios elevados y crecientes en el tiempo por el desarrollo de sus actividades eléctricas. Así, estas informaciones generan la percepción entre los consumidores (y también entre las autoridades reguladoras) de que las empresas eléctricas obtienen rentabilidades muy elevadas (como si se tratara de rentas de monopolio) por el desarrollo de las actividades eléctricas en España. (Ver Windfall profits y windfall losses)

Sin embargo, estas noticias sobre los elevados beneficios de las empresas contrastan con la demanda por parte de éstas de subidas de las tarifas que permitan a) asegurar que se producirá la inversión necesaria en generación, transporte y distribución para la continuidad del suministro en los niveles de calidad demandados, y b) resolver la situación estructural de insuficiencia de ingresos en el sector (ver El déficit tarifario: qué es, consecuencias y solución).

A continuación se analiza la estructura de los negocios del conjunto de las principales empresas eléctricas con el objetivo de definir las fuentes de los beneficios reportados y de evaluar si los beneficios que obtienen las empresas por las actividades eléctricas en España pueden ser calificados como excesivos.

Las principales conclusiones del análisis realizado son las siguientes:

  • Para el conjunto de las empresas, el peso del negocio eléctrico en España en la cifra de negocio ha disminuido de forma muy significativa en los últimos años. En 2016, el 66% de la cifra de negocio estimada de las principales empresas provenía de los negocios eléctricos fuera de España y de los negocios no eléctricos.
  • De la misma forma, el negocio eléctrico estimado en España tiene un peso cada vez menor en sus beneficios totales, llegando en 2016 a únicamente el 34%.[182]
  • Así, el beneficio consolidado (total) de las empresas no refleja la realidad del negocio eléctrico en España al estar dicho beneficio fuertemente afectado por su progresiva diversificación e internacionalización.
  • En cualquier caso, desde el inicio de la liberalización del sector, en 1998, se viene observando un significativo incremento de los beneficios de las empresas exclusivamente procedentes de sus actividades eléctricas en España (tasa de crecimiento compuesta media anual de 2,7%).
  • Esta evolución de los beneficios se encuadra en un contexto de fuerte incremento de la demanda (tasa de crecimiento compuesta media anual de 2% desde el inicio de la liberalización).
  • Atender una mayor demanda requiere la realización de las correspondientes inversiones, tal como refleja la evolución de las mismas por parte de las empresas del sector eléctrico en España, las cuales crecieron desde el inicio de la liberalización a una tasa compuesta media anual de -2%.
  • La evolución de la rentabilidad obtenida por los negocios eléctricos en España presenta valores relativamente estables en torno a un valor medio de 5,2% hasta 2015, aunque con una tendencia ligeramente decreciente desde el inicio de la liberalización. Esta tendencia se ha mantenido de una manera notable hasta 2012 con un ROA estimado de la actividad eléctrica nacional de un 3,5%.
  • A la vista de la evidencia disponible no parece correcto concluir que los beneficios de las empresas por sus negocios eléctricos en España han sido – o están siendo – supranormales.

Cambio de la estructura de negocios. El primer factor a considerar a la hora de analizar los resultados de las empresas eléctricas españolas tiene que ver con el progresivo cambio de su estructura de negocios, el cual viene manifestándose desde el comienzo del proceso de liberalización.

Efectivamente, del análisis de los datos financieros se desprende que la aportación del negocio eléctrico español (generación, transporte, distribución y comercialización) a la cifra de negocio total de las empresas es cada vez menor. Como se muestra en la Figura 6‑9, en la actualidad el 66% de la cifra de negocio de las principales empresas eléctricas proviene de los negocios eléctricos fuera de España y de los negocios no eléctricos.

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Figura 6-9. Evolución de la estructura de la cifra de negocio de las principales
empresas eléctricas españolas.
Fuente: Memorias Estadísticas de UNESA y elaboración propia.

A la vista de esta estructura de negocios, resulta evidente que los beneficios consolidados (totales) obtenidos por las empresas no reflejan los correspondientes a su negocio eléctrico en España.

Así, la primera conclusión que se obtiene es que, para realizar el análisis financiero del negocio eléctrico en España, es incorrecto utilizar las cifras consolidadas de las empresas. Se deben considerar únicamente las cifras propias del negocio eléctrico nacional, las cuales reflejan una realidad sensiblemente diferente.

Contribución de los distintos negocios al beneficio. La disminución de la contribución de la actividad eléctrica en España a la cifra de negocio normalmente debería ir acompañado por una disminución de la contribución al beneficio. La Figura 6‑10, como era de esperar, expone la relación entre la estructura de negocio y la contribución de los distintos negocios al beneficio de las empresas eléctricas españolas.

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Figura 6-10. Contribución de los distintos negocios al EBIT de las principales
empresas eléctricas españolas.
Fuente: Memorias Estadísticas de UNESA y elaboración propia.

El resultado neto de explotación (o EBIT) ofrece información acerca de los resultados de las empresas sin tener en cuenta sus fuentes de financiación (deja fuera de su cálculo los intereses de la deuda, los impuestos sobre el beneficio, los dividendos y la autofinanciación). Por tanto, el EBIT es un buen estimador de la capacidad de las empresas para hacer frente a los intereses de la deuda, los impuestos y la remuneración a los accionistas.

Se observa – desde el mismo inicio de la liberalización – una tendencia decreciente de la contribución de la actividad eléctrica en España al EBIT de las empresas (Figura 6‑10) llegando en 2016 a la cifra estimada de un 44%.

Deben destacarse la estacionalidad de los resultados de la Generación (dependiente de factores de naturaleza muy volátil como la hidraulicidad, la producción eólica o el coste de los combustibles), así como la tendencia aparentemente decreciente en la contribución a los resultados de la Distribución de electricidad (es decir, de las actividades reguladas).

Así, la segunda conclusión que se obtiene es que la actividad eléctrica en España desarrollada por las empresas tiene un peso cada vez menor en los beneficios totales obtenidos por las mismas, llegando en 2016 a únicamente el 44% del total.

Negocio eléctrico en España: beneficio, demanda, activo y rentabilidad. En cuanto al beneficio de las empresas exclusivamente procedente de sus actividades eléctricas en España, desde el inicio de la liberalización se ha observado un significativo incremento de los mismos (tasa de crecimiento compuesta media anual de 2,7%), tal como se muestra en la Figura 6‑11.

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Figura 6-11. Evolución del EBIT del negocio eléctrico en España,
total y por actividad (M€).
Fuente: Memorias Estadísticas de UNESA y elaboración propia.

Respecto a cada una de las actividades realizadas, es de destacar lo siguiente:

  • Para la actividad regulada (Distribución) la caída en el beneficio observada en 2003-2005 se debería principalmente a la venta de activos de transporte a Red Eléctrica de España por parte de las principales empresas eléctricas.
  • Para las actividades liberalizadas (Generación-Comercialización), pese a la tendencia creciente del beneficio, se observa una volatilidad elevada, la cual estaría ligada a factores como la hidraulicidad, la producción eólica o la evolución al alza de los precios de los combustibles fósiles, los cuáles en último término determinan en gran medida el precio del mercado eléctrico mayorista.

Siendo esto importante, el factor que sin duda resulta más explicativo de la evolución del beneficio procedente de ambas actividades es la evolución de la demanda de electricidad en España (Figura 6‑12), la cual creció en el período 1998-2016 a una tasa compuesta media anual de 2,3%. Evidentemente, una mayor demanda se traduce directamente en mayores ingresos para las empresas y, consecuentemente, en mayores beneficios.

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Figura 6-12. Evolución de la demanda total en España (TWh).
Fuente: REE, Informes del Sistema Eléctrico y elaboración propia.

Sin embargo, y en paralelo, atender a la mayor demanda requiere de la realización de las correspondientes inversiones, tanto en activos liberalizados (Generación-Comercialización) como en regulados (Distribución-Transporte). En este sentido, es de destacar la evolución de las inversiones en el activo correspondiente al negocio eléctrico de las empresas en España (Figura 6‑13), el cual creció en el período 2002-2016 a una tasa compuesta media anual de -3,5%.

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Figura 6-13. Evolución de las inversiones en activo correspondientes al negocio eléctrico en España, total y por actividad (M€).
Fuente: Memorias Estadísticas de UNESA y elaboración propia.

Así, teniendo en cuenta el fuerte incremento de la base de activos construidos en respuesta a la mayor demanda, el indicador adecuado para medir si los beneficios obtenidos por las empresas son o no supranormales no sería el monto total de los mismos, sino su rentabilidad. Efectivamente, es el beneficio obtenido por unidad de capital empleado el que da idea de lo normal o anormal (por elevado o bajo) de dicho beneficio.

En este sentido, es común en el mundo financiero la utilización del ratio ROA o “Return on Assets” (cociente entre el beneficio antes de intereses y después de impuestos y el activo neto total) para medir la rentabilidad. Como se muestra en la Figura 6‑14:

  • La evolución del ROA correspondiente al conjunto de los negocios eléctricos en España presenta valores relativamente estables en torno a un valor medio de 5,2% hasta 2008, aunque con una tendencia ligeramente decreciente desde el año 1998, lo que implica un beneficio descendente por unidad de activo con el paso del tiempo. Esta tendencia se ha mantenido de una manera notable hasta 2016 con un ROA estimado de la actividad eléctrica nacional de un 6%.
  • En el caso de las actividades en competencia (Generación-Comercialización), el ROA también presenta una tendencia decreciente alrededor de un nivel medio del 6,0% hasta 2008 alcanzando el valor de 4,8% en 2016.

Las actividades reguladas (Transporte-Distribución), sin embargo, muestran un ROA marcadamente descendente desde el año 2002, hasta alcanzar un nivel mínimo cercano al 3% en 2005. La mejora de la retribución aplicada al negocio regulado a partir de 2007 ha paliado este efecto, dejando el ROA medio obtenido en el período 1998-2008 en un valor de 5,0%. Esta tendencia creciente en el ROA de estas actividades reguladas se está manteniendo alcanzando un valor en 2010 de 6,1%. Sin embargo, el ROA en distribución ha disminuido desde 2011 alcanzando el 7,5% en 2016.

A la vista de estos valores, difícilmente sería posible concluir que los beneficios de las empresas por sus negocios eléctricos en España han sido o están siendo supranormales.

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Figura 6-14. Evolución de la rentabilidad (ROA)* del negocio
eléctrico en España, total y por actividad
.
Fuente: Informe eléctrico, memoria de actividades, memoria estadística UNESA y elaboración propia.

Siendo esto así, cabría preguntarse si los beneficios de las empresas eléctricas por sus actividades eléctricas en España son comparables con:

  • Los beneficios de empresas eléctricas operando en otros mercados eléctricos europeos
  • Los beneficios de empresas representativas de otros sectores de actividad en España.

El análisis realizado en las siguientes secciones muestra que la rentabilidad y los beneficios unitarios que obtienen las empresas eléctricas españolas están por debajo de los valores medios observados en una muestra amplia de empresas eléctricas europeas representativas de distintos países y en línea con las rentabilidades que obtienen empresas representativas en otros sectores en España (gas natural, telefonía, transporte, construcción, etc.) (ver Windfall profits y windfall losses).

Beneficios de empresas eléctricas europeas representativas. La Tabla 6‑3 muestra los valores homogeneizados de los principales indicadores financieros de varias de las principales empresas eléctricas europeas para el último año para el que la información está disponible (2016), incluyendo el resultado neto de explotación (EBIT), los activos totales y el ROA.

Los indicadores financieros muestran que las empresas españolas en la muestra (empresas energéticas integradas en UNESA) obtienen una rentabilidad en el mercado doméstico por debajo de la media en términos de ROA (EBIT sobre el total de activos), respecto a la que obtienen otras empresas energéticas en el desarrollo de su actividad.

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Tabla 6-3. Indicadores financieros de empresas eléctricas europeas en 2016 (1).
Fuente: Elaboración propia.

[182] Ver La Situación Económico financiera de la Actividad Eléctrica en España 1998-2012. UNESA

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