Ferrán Tarradellas: “Gracias a la revolución en el sector energético, el consumidor ha pasado a jugar un rol mucho más activo “

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    Entrevista al director de Representación de la Comisión Europea en Barcelona, Ferrán Tarradellas, con motivo de su participación en la jornada “La Electricidad del Futuro. Tecnología y Competitividad”, organizada en colaboración con la Escuela de Ingeniería de Bilbao de la Universidad del País Vasco (EIB-UPV/EHU).

    ¿Cómo va a afectar la electricidad limpia del futuro al consumidor europeo, en cuanto a competitividad y servicios a obtener?

    Vamos a realizar un cambio o una revolución absoluta del modelo energético que tenemos, en el cual anteriormente el consumidor era un actor pasivo que compraba la electricidad que alguien le ofrecía y la pagaba, a ser un actor activo, a una persona que puede generar su propia electricidad, decidir cuándo la consume, almacenarla y después, venderla. Y esto, para los consumidores, ya sean pequeñas y medianas empresas, grandes empresas o consumidores finales, ofrece un gran abanico de oportunidades de modelos de negocio distintos, por ejemplo, un consumidor podrá tener sus placas solares y podrá utilizar la electricidad de las mismas cuando el precio de la electricidad sea más caro en el mercado, con esa electricidad podrá cargar las baterías de su coche eléctrico, de manera que podrá moverse de un lado a otro con la electricidad que él mismo ha generado, pero como el coche eléctrico también es un acumulador de electricidad, podrá vender también esa electricidad cuando el precio en el mercado sea más alto, por ejemplo, a las 12 del mediodía, momento en el que están en funcionamiento una gran cantidad de electrodomésticos y que por tanto, hace falta más electricidad. En este momento, el precio de la misma será más alto porque la demanda es superior, y es cuando el consumidor que tiene la electricidad acumulada en su coche eléctrico, en su pila Tesla o en su depósito de hidrógeno, podrá venderla y ganar dinero con ella, a la vez que, como consumidor de electricidad, también podrá decidir comprarla en el momento que sea más barata, es decir, que puede tener en sus electrodomésticos un dispositivo de IOT (Internet Of Things), que identifique a través de la información de su contador inteligente cuál es el precio más barato de la electricidad en ese momento, y cuando este lo sea, decidir poner en marcha un electrodoméstico tal como una lavadora, de modo que para lavar la ropa pague menos de lo que pagaría si no supiese los precios de la electricidad en las distintas horas del día. Es decir, que en este nuevo modelo energético que la Comisión Europea está intentando impulsar, el actor real del mercado no sólo será la empresa generadora, transmisora y distribuidora, sino el consumidor, porque con sus decisiones apoyadas en ciertas tecnologías podrá tener un uso muchísimo más eficiente de la electricidad que nosotros quisiésemos que proviniese cada vez en mayor medida de la energía limpia de origen renovable, ya sea generada por él mismo o en otro lugar y utilizada posteriormente en el momento que le convenga más.

    ¿Cómo van a colaborar los sectores emisores de CO2 como petróleo (transporte) y gas natural al futuro de la energía limpia?

    Hasta que la revolución se complete, nosotros hemos hecho un análisis que pone de manifiesto que la economía europea se tiene que descarbonizar casi completamente en el año 2050. Es evidente que los combustibles fósiles como el petróleo, el gas o el carbón tendrán un rol que jugar hasta que se produzca la descarbonización absoluta, en este sentido, el petróleo seguirá siendo muy importante en el sector del transporte. Nosotros somos conscientes de que el transporte tiene que electrificarse también, especialmente el transporte por carretera y el transporte ferroviario, aunque la descarbonización del transporte marítimo y sobre todo del aéreo se tardarán un poco más en ver, pero mientras no se produzca la electrificación de todos los sectores del transporte, los combustibles fósiles seguirán teniendo el rol de combustibles de transición antes de llegar al de la economía electrificada a partir de fuentes de energía renovables. En este sentido, nuestros escenarios dan un papel más importante al gas que al petróleo en cuanto que el gas es un combustible fósil con un nivel de emisiones de CO2 algo inferior y también porque desde un punto de vista se seguridad de aprovisionamiento, los proveedores de gas se encuentran más diversificados que los del petróleo.

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