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Conclusiones:
  • La penetración de energías renovables, la electrificación y la mejora de la eficiencia energética son los tres pilares para alcanzar los objetivos del Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC). La percepción de una señal adecuada de precio por parte de los diferentes tipos de consumidores es un elemento clave de la política energética para poder alcanzar dichos objetivos.
  • José Domínguez Abascal, Secretario de Estado de Energía en funciones, expuso que, de cara a alcanzar los objetivos de la Transición Energética, los actores no son solo las grandes compañías públicas y privadas, sino que los ciudadanos, con sus decisiones de consumo y generación, también forman parte indispensable de esta transición.
  • La definición de la nueva parte regulada de la factura eléctrica, bien por su composición fija/variable o bien por los conceptos que la van a integrar, va a tener una relevancia determinante en los futuros hábitos de los consumidores energéticos.
  • La composición de la parte regulada de la factura debería ser un elemento clave para favorecer la electrificación, transmitiendo una señal de precio adecuada a los consumidores y orientándoles hacia el cambio de usos energéticos. Electrificar la economía no puede implicar aumentar el gasto energético de las familias, sino enviar señales para el uso de las opciones menos contaminantes.

1.Señales económicas para la descarbonización de la economía

La penetración de energías renovables, la electrificación y la mejora de la eficiencia energética son los tres pilares para alcanzar los objetivos del Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC). La percepción de una señal adecuada de precio por parte de los diferentes tipos de consumidores es un elemento clave de la política energética para poder alcanzar dichos objetivos.

El pasado 19 de noviembre, Energía y Sociedad, en colaboración con la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid, celebró en Madrid la jornada “Señales económicas para la descarbonización de la economía”.

CARTEL 11_.pdf Para cumplir con los objetivos de la transición energética el principal vector es la electrificación de la economía, transformación que difícilmente va a ser posible sin un cambio en los hábitos de los consumidores. Para que dicho cambio se produzca, será necesario que exista una efectiva adecuación de la señal de precios que permita a los consumidores discriminar entre energías y elegir aquellas que sean más respetuosas con el medio ambiente.

José Domínguez Abascal (Secretario de Estado de Energía en funciones), Guillermo Cisneros (Rector de la Universidad Politécnica de Madrid) y Alberto Abánades (Subdirector de Máster y Doctorado de la ETSII-UPM) inauguraron la jornada poniendo sobre la mesa algunas de las principales cuestiones a tratar a lo largo de la jornada: ¿Cuáles son los principios que tienen que regir para hacer un buen diseño de la tarifa eléctrica? ¿Qué señales de precio necesitan los consumidores para hacer un cambio en sus usos energéticos?

2. Aspectos económicos de la política energética que favorecen la electrificación de la economía

José Domínguez Abascal, Secretario de Estado de Energía en funciones, expuso que, de cara a alcanzar los objetivos de la Transición Energética, los actores no son solo las grandes compañías públicas y privadas, sino que los ciudadanos, con sus decisiones de consumo y generación, también forman parte indispensable de esta transición.

La jornada se inició con una ponencia de José Domínguez Abascal, en la que hizo hincapié en la importancia de la transición energética donde aseguró que el cambio climático es un problema que hay que combatir identificando las medidas necesarias para impedir su avance. Secretario de Estado“La electrificación, la eficiencia y las renovables son los tres pilares para la descarbonización de la economía. El Plan Nacional de Energía y Clima está basado en un camino que debemos recorrer entre todos. Entendemos que nuestro país debe ser neutro en emisiones de gases de efecto invernadero en 2050, y en 2030, tendremos que haber reducido esas emisiones en un 25% (respecto 1990)”, declaró el Secretario de Estado en funciones, que también señalo cómo el cumplimiento de los objetivos del PNIEC creará riqueza y puestos de trabajo en España.

Además, quiso destacar que la energía no es algo que solo tienen que entender unos pocos, sino que debe ser entendida de manera global para que todos los consumidores puedan contribuir a las medidas de descarbonización. Respecto al diseño de las tarifas advirtió de la necesidad de alcanzar un equilibrio entre los componentes fijos y variables, ya que lo que favorece la electrificación (un menor componente variable) puede penalizar el autoconsumo. Por último, indicó que es necesario replantearse la duración de los periodos regulatorios, porque los 6 años actuales es demasiado tiempo para el momento actual de cambios que se está viviendo en el sector.

3. Mesa de debate. Una señal de precio adecuada: clave para el cambio de hábito del consumidor energético

La definición de la nueva parte regulada de la factura eléctrica, bien por su composición fija/variable o bien por los conceptos que la van a integrar, va a tener una relevancia determinante en los futuros hábitos de los consumidores energéticos. En estos momentos se tiene la oportunidad de ofrecer señales adecuadas de precio o, por el contrario, de suponer un obstáculo para la electrificación de la economía.

En la mesa de debate, moderada por Helena Lapeyra (Socia de PwC), María Fernández (Vicepresidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) recordó que “18.000 millones de euros al año corresponden a costes regulados, de los cuales 11.000 millones son debidos a cargos relacionados con decisiones políticas y solidaridad territorial y 7.000 a peajes que cubren los costes de las redes de alta tensión y distribución”. Destacó que la mayoría de los costes de las redes son fijos (la práctica totalidad en alta tensión) por lo que su propuesta de metodología resulta en una componente fija que alcanzaría el 75%. También explicó la importancia de que el regulador “tenga siempre puesto un ojo en que los costes sean razonables y justos, ajustando la retribución de los parámetros, donde ajustar, no significa recortar, sino tener una retribución razonable” además de que debe velar por la seguridad del suministro, la sostenibilidad medioambiental y el empoderamiento del consumidor, a la vez que la sostenibilidad económico-financiera del sistema.

Óscar Barrero (Socio Líder de Consultoría de Energía de PwC), por su parte, hizo hincapié en que la metodología de los peajes y cargos es una de las herramientas más poderosas que hay con un efecto casi inmediato sobre los consumidores, por lo que su diseño tiene que ser cuidadoso. La transición energética va a venir provocada sobre todo por un cambio en el ciudadano, por lo que será necesaria una señal de precio eficiente. el Socio de PwC recordó que el 35% de lo que pagamos en nuestra factura de la electricidad está destinado a sufragar los cargos y, si se añaden los impuestos incluidos en la factura, esta cifra alcanza el 55% e indicó que no es razonable que con la fiscalidad actual un consumidor que electrifique sus consumos pague más que uno que siga dependiendo de energías fósiles más contaminantes (no incrementar el variable de la electricidad alto y desarrollar fiscalidad energética)tal y como se muestra en el informe de PwC “¿Qué estructura de tarifa es la adecuada para favorecer la transición energética?”.

José María González Moya (Director General de APPA Renovables) expresó su conformidad con el hecho de que la competencia del diseño de peajes y cargos se reparta entre la CNMC y el gobierno, pero señaló “pedimos máxima cooperación entre ambos reguladores, para que fijen las tarifas sin perder de vista el objetivo común que es la descarbonización”. Quiso recalcar también la importancia de la suficiencia de ingresos con la nueva metodología de cálculo de la tarifa, para cubrir los costes del sistema eléctrico y no producir déficit como ya ocurrió recientemente.

Javier Arranz (Experto en energía de la OCU) comenzó explicando que los consumidores no conocen ni entienden la factura eléctrica y que es necesario tener esto en cuenta a la hora de hacer propuestas. “Los consumidores debemos entender el mercado para luego entender la factura. La factura es el síntoma, y difícilmente va a ser la solución”, dijo el experto en energía, explicando que, para la OCU, los principios de transparencia y simplicidad son prioritarios. Finalmente destacó la necesidad de analizar si se puede sacar de la tarifa eléctrica algún cargo (como los costes de la generación extrapeninsular) y si otras energías deberían contribuir a ellos.

Por último, Jorge Sanz (Presidente de la Comisión de Expertos para la Transición IMG-20191120-WA0003Energética) apuntó que hay que conseguir que los componentes de la tarifa eléctrica funcionen correctamente, el precio del mercado debe ser marginalista, los impuestos deben servir para dar señales medioambientales que indiquen que quien contamina paga y los peajes deben ser también marginalistas, siendo su coste incremental por el coste inducido en las infraestructuras. Además, defendió la propuesta de la CNMC de reparto fijo/variable de los peajes, por considerarla alineada con los principios técnicos que deben regir en su diseño y demostró que éste no es discriminatorio por nivel de renta. Esto último lo ilustró con una gráfica obtenida de datos del INE que muestra que no existe correlación renta/consumo eléctrico. Por último, insistió en que la descarbonización se debe realizar con las medidas más eficiente económicamente y recordó que en la propuesta de la Comisión de expertos se indicaba que las obligaciones de las renovables debían ser repartidos entre todas las energías.

4. Conclusiones de la jornada

La composición de la parte regulada de la factura debería ser un elemento clave para favorecer la electrificación, transmitiendo una señal de precio adecuada a los consumidores y orientándoles hacia el cambio de usos energéticos. Electrificar la economía no puede implicar aumentar el gasto energético de las familias, sino enviar señales para el uso de las opciones menos contaminantes.

• La definición de una adecuada metodología de cálculo de los peajes y cargos del sistema eléctrico es una oportunidad para favorecer la electrificación de la economía y proporcionar a los consumidores señales de precio eficientes.

• Para que se siga avanzando en la electrificación es necesario que exista una efectiva adecuación de la señal de precios, una de las herramientas más potentes de política energética, lo que permite a los consumidores discriminar entre energías y apostar por aquellas que sean más competitivas económicamente y más respetuosas con el medio ambiente.

• Es oportuno que la fiscalidad guarde relación con el coste ambiental de cada energía, lo que supone una oportunidad para reducir el importe de la factura de electricidad de los hogares, así como para mejorar la competitividad de la electricidad frente a otras energías más contaminantes.

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